El ejercicio de la política como actividad de vida es una disciplina que requiere compromiso permanente con uno mismo como persona, y con un obrar en pos de la virtud, si realmente lo que nos motiva en esta vida es servir a los demás y a nuestra comunidad. Compromiso con uno mismo por cuanto así como se hace deporte para estar en forma y nos alimentamos bien para cuidar nuestra salud, se requiere un comportamiento digno en la actividad pública para no dar pie que la opinión pública nos tome por indecorosos. Y obrar con virtud, por cuanto así esto no nos garantice llegar a ser monedita de oro para todos, si nos conserva el alma en disposición constante para las acciones conformes a la ley moral y al recto modo de proceder. Con lo anterior, no busco dictar cátedra moralista ni pretendo evangelizar en la buena política, como otros sí creen tener el derecho de hacerlo, al contrario, lo expreso con la convicción clara de ser un mar de defectos, y de haberme equivocado muchas veces en mi p...