Por: César Augusto Hernández Ortiz Columnista Independiente Continúa el asesinato de indígenas en el Departamento del Cauca. En esta ocasión, le tocó al coordinador de salud del resguardo de Totoró, Oliverio Conejo Sánchez, y a su hija Emely Jaquelín Conejo, estudiante de cuarto semestre de trabajo social. Que dolor siento. Y digo les tocó, porque se que mañana o pasado mañana, tristemente les tocará a otros. No veo que el Estado Colombiano, que está instituido para proteger la vida de las personas, pueda hacer algo para evitar estas masacres. A esto hemos llegado. Y en el caso particular de los indígenas, no encuentro explicación alguna para tantos asesinatos. Han sido reiterativas las denuncias hechas por el Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, de la presencia de grupos armados en zonas del oriente del Cauca, por lo que encuentro hasta ofensivo que funcionarios judiciales afirmen, que los móviles de algunos asesinatos y masacres correspondan a una disputa por el control ...