Por: César Augusto Hernández Ortiz El sábado pasado que vi por internet la llegada del Presidente Duque al municipio de Amagá para presidir su sexto Taller comunitario “Construyendo País”, no pude menos que sobrecogerme de la emoción al ver el multitudinario recibo que miles de antioqueños le tributaron pletóricos de regionalismo y amor por la tierra. Me sorprendió gratamente ver al Presidente Duque entonando las notas marciales de nuestro himno antioqueño como un paisa más, y luego en su discurso de apertura, escucharle afirmar que se sentía orgulloso de estar en su tierra. Sentí un gran orgullo de ser antioqueño, y soñé por un instante que se trataba de ANTIOQUIA LA GRANDE, aquella que forjaron nuestros antiguos en grandes gestas llevando nuestro espíritu aventurero, conquistador y colonizador hasta lejanas tierras del sur del país, creando poblados y sembrando la semilla del amor por el trabajo y la lucha por dominar las agrestes tierras y convertirlas en oportunidades ...