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EL SELFIE DE ANIBAL GAVIRIA EN PERIÓDICO EL TIEMPO

Por: César Augusto Hernández Ortiz

Me pregunto qué fin buscaba el Alcalde de Medellín Aníbal Gaviria, sacando en el periódico El Tiempo del día domingo 20 de diciembre, a toda una página y a todo color, un aviso publicitario titulado “Nuestra Nueva Medellín. Tiene la tasa de homicidios más baja en 40 años”, y tras citar su estadística: “En 2011 la ciudad tuvo 1.649 homicidios y ocupaba el puesto 14 entre las 50 ciudades más violentas del mundo. Este año salimos de ese listado, completamos más de 200 días sin homicidios en este gobierno y salvamos 3.200 vidas”, concluye: “NUESTRA MAYOR OBRA: LA VIDA”.

Aparte del costo millonario de tal publicación, que de paso ignoro porque esas cosas no las dicen en una ciudad con presupuesto billonario, con lo cual cualquier gasto en publicidad resulta una nimiedad, me surgen varias inquietudes que con respeto quiero dejar a todos los lectores.

Lo primero que hay que decir es que siempre será grato que en una ciudad que en otrora fue epicentro de una guerra de carteles contra el Estado se asesine menos gente. Pero me pregunto si será justo con las administraciones pasadas que igual lucharon por reducir la tasa de homicidios en la ciudad, y sin que sea precisamente Aníbal Gaviria, dada su poca interlocución social, quien más conozca a fondo las dinámicas de violencia y crimen que se mueven al interior de las comunas y las cientos de bandas criminales que tienen su epicentro en Medellín, quien sin pudor pueda arrogarse como triunfo propio una estadística digna del mejor Guinness World Records, como la tasa de homicidios más baja en 40 años?. Igual se ufana por la estadística efectista de completar 200 días en su gobierno sin homicidios, lo cual quiere decir, que como gobernó 1.460 días, en el resto, o sea en el 86,3% de su gobierno, se presentaron homicidios en Medellín. Vista así, no parece tan impactante su cifra, no les parece?.

Parece que el Alcalde Aníbal Gaviria es muy proclive a sacar pecho él solo, por los logros que se consiguen en materia de seguridad conjuntamente gracias a la labor de la policía nacional y los cuerpos de inteligencia judicial, pero guarda silencio cuando surgen denuncias por corrupción y alianzas con el crimen sobre algunos miembros contaminados de la policía. Aquí si deja que se defienda la institución en solitario. Máxime cuando la existencia de esos nexos oscuros es uno de los mayores detonantes de violencia ciudadana, por su confluencia en flagelos como el microtráfico, el tráfico de armas y la extorsión, donde lastimosamente miembros de la policía se han dejado contaminar por la criminalidad.

Sería importante que el Alcalde de Medellín, nos presentara una estadística real de sus logros en reducción de homicidios en aspectos que sí son del resorte exclusivo de políticas municipales, como en el caso de las muertes ocasionadas por violencia intrafamiliar, peleas callejeras, riñas producto del licor, riñas entre hinchas del fútbol, feminicidios, y las muertes ocasionadas por menores de edad.

Pero me temo que como construir valores dentro de las familias que recuperen el respeto por la vida, el respeto por la mujer, por el trabajo digno, y por los logros obtenidos en virtud a la educación y al esfuerzo personal, requiere implementar políticas a largo plazo, cuyas metas y resultados se vislumbran sólo en el tiempo y sobrepasan el período de gobierno, poco atractivo generan en una administración seducida por las inauguraciones, la rimbombancia y lo mediático.

Quizás la respuesta a mi pregunta inicial puede ser que la elección como el mejor Alcalde del País, en la que contribuyó mucho la campaña mediática desplegada, es tan sólo un paso más, dentro de la ambición real por llegar a la Casa de Nariño, y en tal propósito, bueno es tener el agradecimiento de la Casa Editorial El Tiempo, por los servicios contratados con los recursos de Medellín.

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