Por:
César Augusto Hernández Ortiz
El mundo en que vivimos todos los
humanos y demás seres vivos de la naturaleza, requiere, para lograr la supervivencia
y convivencia armónica entre todos, del esfuerzo y responsabilidad de todas las
personas para propiciar una convivencia pacífica y aminorar las tensiones y
conflictos que sobrevienen en toda sociedad. Pero indudablemente, son las personas
que ostentan una dignidad, los líderes y dirigentes políticos, en suma, los
mayores, los que mayor ejemplo y tolerancia deben demostrar en la resolución
pacífica de los conflictos y en la forma de dirimir las contiendas de
participación democrática, so pena de que con nuestro mal comportamiento, nuestra
juventud, estudiantes y niños, por lo endeble de su carácter, en formación aún,
hagan émulo de comportamientos de violencia en contra de otras personas y la institucionalidad,
como lo ocurrido hoy en la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas del
período rectoral 2012-2016 en la Universidad del Magdalena, donde jóvenes
agredieron físicamente al señor Rector y atentaron contra la realización del
acto solemne.
En mí desempeño como Asesor del
Despacho de la Rectoría, cargo que he venido desempeñando desde julio del año 2013
hasta este presente mes, quizás por haber experimentado en mi época de estudiante
de la Universidad de Antioquia numerosos actos de intolerancia al calor de la efervescencia
del debate estudiantil, siempre me sorprendió gratamente el clima de armonía y
convivencia que encontré en la Universidad del Magdalena, nunca vi un grafiti
en muros ni vandalismo sobre los bienes de la institución, los cuales al
contrario eran objeto de protección por parte de todos los estudiantes.
Todo ese clima de respeto mutuo,
de convivencia y de tolerancia en la diferencia alcanzado en la Universidad del
Magdalena, se debió en mucho a la labor de un docente que llegó en 2008 a regir
los destinos de la institución como rector, para cambiar el sino de tragedia de
una institución que por años estuvo sometida a la violencia de palabra, a la
intolerancia, al exterminio del oponente, que presagiaban el fin de la institución.
El doctor Ruthber Escorcia supo darle a la Universidad del Magdalena el halo de
transformación que necesitaba en lo académico, cultural, compromiso por la
investigación y la gestión en calidad, que hoy tiene a la Universidad como una
de las pocas con Acreditación Institucional de Alta Calidad y con una población
estudiantil que supera históricamente los mayores registros de inscritos y
matriculados: No en vano se da hoy tal demanda por estudiar en la institución.
Toda gestión rectoral estará
sujeta al debate sobre sus logros y desaciertos, pero cuando se tiene como antecedente
cercano un escenario de crisis institucional y académica, como el que primó en
mucha parte de la corta vida institucional de UNIMAGDALENA, lo que se concluye del análisis
razonado por propios y extraños es que la universidad ha progresado, y mucho.
La Universidad del Magdalena
acaba de culminar un accidentado proceso electoral mediante el cual se designó a
su nuevo rector para el período 2016-2020. Quizás el debate mediático en que se
vio inmerso el proceso electoral y la desafortunada estrategia de involucrar a
la población estudiantil como un instrumento de inconformismo mediático contra
la gestión del rector actual, si bien produjo unos réditos electorales en la
consulta interna, muy respetuosamente creo que a la final significó un
perjuicio para la institucionalidad, como se evidenció en los hechos vandálicos
del día de hoy.
Como antioqueño siempre se nos dijo
que la persona se forma con el ejemplo de los mayores, pero sí este ejemplo no
es el más adecuado, y la herencia que se da a los estudiantes por sus mayores es
la de la ingratitud, la deslealtad y la intolerancia, estamos extendiendo una
patente de corso para motivar actos de violencia como el de hoy, los que nunca, ni por convicción y
menos aún por la idiosincrasia buena y alegre del hombre costeño, deben tener
cabida en la Universidad del Magdalena.
Con todo y eso, la UNIVERSIDAD
DEL MAGDALENA es grande y seguirá siendo grande.
Mucha intolerancia, ignorancia e ingratitud por la gestión realizada por nurdtro Rector, el doctor Ruthber Escorcia. Muchas carreras profesionales a disposición de los bachilleres de nuestra ciudad y la Región Caribe. Acreditación de Alta Calidad y progresando, creciendo...
ResponderEliminarQ vergüenza de actuación de ése grupúsculo...
Afortunadamente los estudiantes educados, estudiosos, tolerantes e inteligentes siguen siendo la mayoría...
Hombe que pesar.... esto quiere decir que nuevamente cayo la Unimagdalena en manos de los politicos de turno. Ahora si hasta ahi llego la buena gestión....@!!!!^^/& hasta cuando esta corrupción?? Se necesita de ayuda divina que ilumine a todas las Personas para poder elegir a Nuestros lideres sin la corrup......
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