Ir al contenido principal

ELECCIONES EN MEDELLÍN Y ANTIOQUIA, Y LA REGENERACIÓN POLÍTICA QUÉ?


Por:
César Augusto Hernández Ortiz

Hoy al ver tantos candidatos políticos inscribir sus nombres en la registraduría con el ánimo de aspirar en las próximas elecciones a las distintas curules y cargos de Corporaciones públicas, alcaldía y gobernación, no puedo más que sentir cierta envidia por no hacer parte de ese privilegiado grupo de personas. Lo siento así porque en verdad siempre llevo la política dentro de mí y ha sido una vieja frustración personal, que arrastro desde hace años, no haber podido darle continuidad a mi proyecto político, desde que tuve la oportunidad de aspirar al Concejo de Medellín en el año 2000.

Para colmo de males, ya se nos van juntando los años y eso también incide en hacer que las posibilidades se vayan alejando día a día. Lo paradójico de esta sensación que experimento, es que desde hace años he venido aprovechando toda oportunidad que se me presenta para aprender lo que más pueda sobre mi ciudad y los problemas que la agobian, lo mismo que sobre los múltiples y diversos padecimientos de mis coterráneos medellinenses y antioqueños, buscando encontrar soluciones genuinas, que en verdad contribuyan a que todos podamos aspirar a tener una mejor calidad de vida y una mínima prosperidad personal y familiar.

En todos estos años de variados trabajos y ciudades conocidas, muchas cosas he aprendido. Sin embargo, no obstante todas las experiencias vividas, la verdad debo decirlo, tampoco me proporcionan hoy una fórmula mágica, que pueda promocionar públicamente como detonante de desarrollo que garantice aplicar con éxito en nuestra ciudad. Pero si se en cambio que una buena concertaciòn con las comunidades, será siempre una táctica ejemplar para un buen gobierno.

Sigo pensando también, que una de las estrategias más efectivas en política, y a la que muchos "pescadores de la política" le apuntan como tabla de salvación, es aquella que se la encuentra uno de forma inesperada, como una beta de oro, y que proviene de las mismas comunidades que padecen de las deficiencias de los servicios municipales. Me refiero a una suerte de apoyo comunitario que en época de elecciones extrañamente surge en favor de algún candidato, a última hora, y que lo identifica con las causas sociales de la mayoría de los electores, lo cual se da, sin que medie maquinaria política alguna, o incidan las encuestas contratadas que no faltan, o abunde el empalago publicitario con que siempre se sobrevalora la imagen. Es como un “voto de opinión” inmerecido, pues por lo general su destinatario suele llevar tras de sí, una estela de inéditas ejecuciones carentes de logro social alguno.  

Se trata de un respaldo político surgido más de la emotividad social que dé la razón, que, como lo hemos visto los últimos años en Medellín, siempre termina en nuevas frustraciones para el electorado, una vez confronta la realidad de la falta de preparación de que adolece el ungido para gobernar. Esa personificación del anhelo social, en la imagen estereotipada de un candidato en particular, sin que haya justificación racional que lo sustente, termina convirtiendo las campañas políticas en verdaderas ruletas de la suerte, pero que muy a pesar nuestro, viene eligiendo alcaldes y gobernadores en nuestro terruño.

Pero lo que si me viene preocupando aún más estos últimos días, es ver cómo se van aglomerando la mayoría de los dirigentes y partidos políticos en torno a un candidato a la Gobernación que puntea en las encuestas, que ya fue gobernador y alcalde de Medellín, y cuya característica principal de gobierno, contrario a lo dicho,  siempre fue una ausencia total de concertaciòn con sus gobernados. Este ya es un caso patético de pérdida de memoria colectiva, o peor aún, un caso de perdón y olvido hacia actuaciones administrativas que fueron objeto de reparos y críticas en su momento, y que aún hoy nos siguen afectando.

¿Será que en medio de siete millones de antioqueños no es posible crear conciencia sobre la necesidad de un cambio generacional de la dirigencia política, y no seguir premiando gobiernos cuestionados con nuevas reelecciones? Con razón dicen que el pueblo se merece los dirigentes que posee.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL PODER DEL ESTADO COLOMBIANO CONVERTIDO EN INSTRUMENTO DE DOMINACIÓN SOCIAL

  Por: César A. Hernández Ortiz Con la muerte de varios niños esta semana por el bombardeo de las Fuerzas Militares ordenado por el Presidente Petro contra las disidencias de las FARC que dirige alias Mordisco en el Guaviare, se esperaba que Petro ofreciera algún tipo de excusas al País, si se tiene en cuenta que, por un hecho similar, había acusado al gobierno de Duque de cometer un crimen de lesa humanidad y violación de DDHH. Sin embargo, lo que hizo fue justificar el hecho ante la necesidad, según afirmó, de prevenir un ataque criminal contra veinte soldados por un grupo de guerrilleros. No reprocho al presidente por haber tomado la decisión de bombardear el grupo de guerrilleros de Mordisco, contra quien sostiene una cruenta guerra desde hace varios meses en el sur del país, porque al final, para bien o para mal, fue producto de una decisión de Estado, que la Constitución y la ley le permiten ejecutar ante eventos extremos de perturbación del orden público, o situaciones d...