Por:
César Augusto Hernández Ortiz
Ingeniero Civil
Según la Real Academia de la Lengua, entre las acepciones del término Idea,
se tienen: “El Primero y más obvio de los actos del entendimiento, que se
limita al simple conocimiento de algo. Plan y disposición que se ordena en la
imaginación para la formación de una obra.” De igual forma, según esta misma, Soñar
es “Anhelar persistentemente algo. Soñar
con grandezas”.
No obstante que el Ferrocarril de Antioquia existió como una realidad en la
vida de los antioqueños, teniendo su época dorada, de gloria y orgullo a partir
de 1929, cuando se inauguró el Túnel de la Quiebra, que permitió conectar a
Medellín con Puerto Berrío, a orillas del Río Magdalena, también lo es que poco
a poco fue languideciendo, y con la llegada del nuevo milenio, para las nuevas
generaciones ya entró a formar parte de la historia de Antioquia.
La Reactivación del Ferrocarril de Antioquia nació como una idea del plan
de Gobierno de Luis Pérez Gutiérrez. Una idea cuya autoría nadie le puede desconocer,
y, aunque el ferrocarril siempre ha estado aferrado a la memoria de la región y
a la visión de un proyecto de país moderno, hoy, a finales de su mandato, quienes
hemos participado en su gestión no podemos desconocer que gran parte de la misma
debió gastarse primero, no sólo en desenterrar el proyecto de sus propias
ruinas del pasado, sino en superar los altos niveles de incredibilidad y
escepticismo, incluso de nuestros propios conterráneos, que no creían en el
proyecto.
Sólo el convencimiento de la importancia del proyecto para la
competitividad del país y la región, así como la necesidad de conectar al
territorio que día a día se aísla producto de la conurbación de la región
central de Antioquia, conllevando al abandono del campo y a la pobreza de las
zonas rurales del departamento, nos mantuvieron firmes en el propósito de sacar
el proyecto adelante, así algunos hoy no lo reconozcan, y critiquen no haberse avanzado
en la rehabilitación del corredor férreo, que más que eso, lo que hoy se impone,
por su estado de deterioro, abandono y desaparición de ciertos tramos, es su
reconstrucción total.
Por fuera de Antioquia, y concretamente en el Gobierno Nacional, sí se
reconoce la iniciativa del Gobernador Luis Pérez como uno de los proyectos de
infraestructura de transporte importantes dentro del denominado módulo de
estructuraciones regionales, en el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan Maestro
Férreo Nacional, actualmente en construcción por parte del DNP y Mintransporte.
Aparte que, en otras regiones como el Valle del Cauca, el Eje Cafetero y Atlántico,
hoy encuentran en el esfuerzo antioqueño el antecedente más importante de
gestión territorial, para impulsar sus propias iniciativas por recuperar el
sistema férreo nacional.
Es por ello que a un día de elegir el próximo GOBERNADOR DE ANTIOQUIA, celebro con beneplácito que todos
los aspirantes se hayan comprometido con la continuidad del proyecto, y en las diversas
encuestas realizadas por los medios de información todos los encuestados han seleccionado
el proyecto como una de las prioridades para la nueva administración
departamental.
Pienso tranquilo, que se ha cumplido la tarea, y como en el cuento de la
Catedral de piedra, ya hemos puesto la primera y vendrán otros que la continuarán.
Así se construye el progreso de los pueblos.
De ahí, y volviendo al principio del escrito, la importancia y el poder de
una IDEA.
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