Ir al contenido principal

“YO NO SERÉ TORERO”

 En Memoria del niño Julián Esteban Gómez, Q.E.P. D

Por:

Cesar Augusto Hernández Ortiz

En medio de la profunda tristeza que me causa la trágica muerte del niño Julián Esteban que soñaba ser como Egan Bernal, quien perdió su vida el día de hoy arrollado por una tractomula mientras entrenaba ciclismo junto a su abuelo, quiero dedicar a su memoria este lindo pero triste pasodoble, que por allá en los años 50 cantaba magistralmente la gran Libertad Lamarque:

«El Niño de las Monjas»

Eran las madres las monjas
del niño aquél que sin padres quedó,
con ellas en el convento su infancia feliz pasó.

Era travieso el chiquillo
y de valor daba prueba sin par
por eso constantemente al chiquitín se oye cantar.

Yo quiero ser torero, torero quiero ser,
torero como Granero, y Valerito dicen que fue
Quiero ganar dinero para traer aquí
un manto para esa Virgen que tanto vela por mí.

Se hizo mayor el chiquillo
y del convento por fin se cansó
llorando dejó a las monjas
el día que se marchó

Fue torerillo famoso
y pronto supo triunfar en la lid
Y un día junto al convento
el chiquitín cantaba así
ya soy por fin torero torero de postín
y vengo a besar las manos
que me cuidaron de chiquitín
ya soy por fin torero y vengo
a regalar un manto para esta Virgen
que yo no puedo olvidar

Era una tarde de feria,
tarde española de toros y sol,
el niño cayó en la arena y el toro lo corneó.
Era su herida de muerte
por eso no lo pudieron salvar
y estando ya en la agonía
con emoción se oye exclamar:

Yo no seré torero, torero no seré
que muero como Granero, el Valerito y el Gran José.
Pobre monjitas buenas
Que llorareis por mi
Rezad por el pobre niño
que recogisteis de chiquitín.

 


El llanto de emoción del pequeño Julián Esteban hace dos años ante el triunfo de nuestro campeón Egan conmovió a todo el mundo, porque ese día nos demostró que el verdadero campeón nace, cuando siendo aún niño su corazón le fija por quien soñar. De ahí en adelante todo estaría predestinado, las prácticas, sufrimientos y disciplina serían sólo motivaciones para pulir el diamante que se tiene por dentro, su corazón.

Si los adultos no fuéramos tan ciegos, ese día del llanto de Julián Esteban, más que asombrarnos por la viralidad que alcanzaron sus imágenes en vídeo, algo distinto quizás podríamos haber hecho por él, no allanándole el camino, porque nuestros campeones son siempre fruto de una vida llena de dificultades y necesidades, pero si protegiéndole en su camino. Dirán que siempre existirán riesgos de accidentes en las carreteras para nuestros ciclistas, pero que mucho cambiaría todo para ellos, si al menos lográramos modificar esa cultura que induce a prodigarles tantos comportamientos de intolerancia y de violencia, por el pensamiento absurdo de que las vías les pertenecen a los automotores.

Dios guarde cosas grandes para Julián Esteban en el más allá, en lo espiritual, ya que en este mundo gobernado por adultos para adultos, no se le permitió SER CICLISTA como EGAN.

Y estoy seguro de que con ese corazón tan grande que Dios le dio, desde el cielo les dirá a los suyos: “Pobre familia buena, pobre ciclistas grandes, Que llorareis por mí, Rezad por el pobre niño que ayudaste a soñar de chiquitín”.


Comentarios

Entradas populares de este blog

EL PODER DEL ESTADO COLOMBIANO CONVERTIDO EN INSTRUMENTO DE DOMINACIÓN SOCIAL

  Por: César A. Hernández Ortiz Con la muerte de varios niños esta semana por el bombardeo de las Fuerzas Militares ordenado por el Presidente Petro contra las disidencias de las FARC que dirige alias Mordisco en el Guaviare, se esperaba que Petro ofreciera algún tipo de excusas al País, si se tiene en cuenta que, por un hecho similar, había acusado al gobierno de Duque de cometer un crimen de lesa humanidad y violación de DDHH. Sin embargo, lo que hizo fue justificar el hecho ante la necesidad, según afirmó, de prevenir un ataque criminal contra veinte soldados por un grupo de guerrilleros. No reprocho al presidente por haber tomado la decisión de bombardear el grupo de guerrilleros de Mordisco, contra quien sostiene una cruenta guerra desde hace varios meses en el sur del país, porque al final, para bien o para mal, fue producto de una decisión de Estado, que la Constitución y la ley le permiten ejecutar ante eventos extremos de perturbación del orden público, o situaciones d...