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QUÉ TAN BUENOS ANTIOQUEÑOS SOMOS LOS MEDELLINENSES?

 Por:

César Augusto Hernández Ortiz


Con una respuesta un tanto displicente el Alcalde de Medellín Quintero Calle desestimó la propuesta del Gobernador de canjear la participación de Antioquia en la sociedad Hidroituango a cambio de una participación minoritaria dentro del Grupo EPM. Como si el palo no estuviera para cucharas hoy para EPM, acosada por demandas, litigios, rebaja de calificación por certificadoras internacionales de riesgos, a más de las sanciones impuestas por la ANLA y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) con la pérdida de las obligaciones de energía firme (OEF), por la no entrada en operación a tiempo del proyecto Hidroituango, el Alcalde ostentosamente dice que prefiere conseguir la plata y pagar en dinero a la Gobernación y al IDEA su parte de hidroituango.

No entendió el Alcalde el sentido del interés regional que buscaba la propuesta del señor Gobernador y la redujo a un simple asunto banal de mero negocio de plata. Nadie quiere que EPM sufra pérdida patrimonial, pero es preciso recalcar la gran brecha de inequidad que existe entre Medellín y el Valle de Aburrá con las dispersas regiones rurales de Antioquia, carentes de servicios públicos que bien podrían asegurarse si dentro de la Junta Directiva de la empresa tuviera asiento la Gobernación de Antioquia como representante de las regiones.

No basta para los municipios pobres de Antioquia y sus áreas rurales las promesas y compromisos que siempre EPM afirma mantener con las regiones, para tener la certeza de contar en el mediano plazo con servicios públicos de calidad y con tarifas económicas. Además, porque la historia no ha sido grata para las regiones, miremos por qué?

Hace algo más de veinte años, exactamente el 15 de marzo de 2000, la prensa nacional registraba como gran noticia que EADE Y EDATEL pasaban a manos de EPM. Sí, así fue, en efecto, Empresas Públicas de Medellín asumía el control de la Empresa Antioqueña de Energía (Eade) y la Empresa Departamental de Telecomunicaciones (Edatel), al comprar a la gobernación de Antioquia parte de las acciones por un valor de 143.000 millones de pesos, pagaderos por lo demás a cuotas, como nos gusta a los antioqueños hacer los negocios.

Con esta operación, EPM suministraría los servicios de energía y telefonía a más de cuatro millones de antioqueños a lo largo de los 125 municipios y se convertiría en la primera gran empresa departamental de servicios públicos del país. Incluso, según el Gerente de entonces, se aseguraba que esta era la forma como EPM retribuiría a las regiones de Antioquia el aporte de los recursos naturales que le han servido a la entidad para ser considerada la mejor de su sector en América Latina.

Pero eso no fue todo, cinco años después, en el 2006, con la decisión de los socios de la Empresa Antioqueña de Energía (Eade) de avalar la liquidación de la entidad y vender sus acciones a Empresas Públicas de Medellín (EPM) equívocamente se pensó que este sería el primer paso para que la compañía paisa se convirtiera en la dueña de la energía en toda Antioquia. Bueno, en realidad si lo es, no así de la cobertura del servicio. Los 35 alcaldes de los municipios antioqueños con participación en la empresa, la Gobernación de Antioquia y la Nación acordaron de forma unánime votar la liquidación y vender sus acciones a EPM con la esperanza de ver cumplido ese sueño, sin embargo, todos sabemos lo que ha pasado, y como EPM prefirió irse a realizar inversiones por fuera del País, muchas de las cuales solo le han dejado pérdidas hasta ahora.

Lo mismo ocurrió con la prometida integración de varias empresas en la marca Une, y todo lo que siguió con la fusión UNE – Millicom, que se nos vendió como el gran hito para crear una nueva alternativa digital en Colombia para integrar la oferta de servicios TIC fijo y móvil, y de la cual hoy ningún antioqueño se siente que le pertenece, y antes al contrario, ahora EPM solicitó al Alcalde de Medellín presentar ante el Concejo Municipal un proyecto de acuerdo para que autorice a la compañía enajenar su participación no controlante en UNE EPM Telecomunicaciones S.A. (UNE) e Inversiones Telco S.A.S (Invertelco).

Definitivamente, al igual que el Alcalde de Medellín, no faltan políticos como el recién nombrado presidente del Congreso de la República, el Senador Juan Diego Gómez, quien se refirió a la propuesta de la Gobernación como "traída de los cabellos", que en la defensa que hacen del patrimonio público de Medellín resultan más papistas que el papá. Parecen muy buenos medellinenses pero al igual  muy malos antioqueños. Tanto que critican el centralismo de Bogotá frente a la provincia, pero defienden el de Medellín respecto al resto de Antioquia. Todos en su momento aplaudieron la venta de las empresas de servicios públicos de Antioquia a EPM, pero ahora no les parece bien que Medellín ceda parte de su participación de EPM a Antioquia.

Ahí vamos viendo, QUÉ TAN BUENOS ANTIOQUEÑOS SOMOS LOS MEDELLINENSES?

  



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